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viernes, 6 de diciembre de 2013

Las mejores frases de Nelson Mandela.

Nelson Mandela fue un hombre con un inmenso talento para la escritura y con una filosofía de vida muy clara y definida. A lo largo de su vida, tanto en su actividad política como en sus años de cautiverio, ha dejado para la posteridad un buen número de reflexiones y pensamientos. Estas son algunas de sus mejores frases.

Nelson Mandela

1- Mi padre seguía gritando: Nodayimani, tráeme mi tabaco. El grito era persistente, y finalmente se lo llevaron, le llenaron la pipa con tabaco, se la encendieron y se la pasaron ya preparada, y entonces fumó y murió fumando.

2- Una experiencia demoledora fue la muerte de mi hijo mayor en un accidente de coche. Además de mi hijo era mi amigo, y me dolió muchísimo, en realidad, no poder presentar mis respetos, mis últimos respetos ni a mi madre ni a mi hijo mayor.

3- Si yo tuviera el tiempo en mis manos haría lo mismo otra vez. Lo mismo que haría cualquier hombre que se atreva a llamarse a sí mismo un hombre.

4- Si tengo que morir, declaro para todos los que quieran saberlo que iré al encuentro de mi destino como un hombre.

5- Tenía cáncer de próstata y lo comenté con mis amigos en la cárcel. Mirad – dije – creo que mejor lo anunciaré públicamente yo mismo, porque si voy al médico la gente empezará a murmurar:

¿Sabías que Mandela tiene cáncer?

6- Estoy seguro de que si voy al cielo me dirán, ¿quién eres? Yo diré: Bueno, soy Madiba. ¿De Qunu? Yo diré: Sí. Entonces ellos me dirán: ¿Cómo pretendes entrar aquí con todos tus pecados? Me dirán: Márchate, por favor, llama a las puertas del infierno, puede que allí te acepten.

7- La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad.

Su ideario político

8- La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia.

9- La acción de las masas tiene la capacidad de derrocar gobiernos.

10- Nos encontramos en el amanecer de un siglo africano, un siglo en el que África ocupará su lugar legítimo entre las naciones del mundo.

11- El sostén de todos mis sueños es la sabiduría colectiva de toda la humanidad en su conjunto. 


12- La acción de las masas tiene la capacidad de derrocar gobiernos.

13- Si el desarrollo del pueblo africano en su propio país no hubiera sido interrumpido por la llegada de los blancos, se habría producido un desarrollo igual al de Europa y al mismo nivel, sin ningún contacto con nadie.

14- El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales.

15- Necesitamos situar la erradicación de la pobreza en el primer lugar de las prioridades mundiales. Hemos de tener claro que todos compartimos una humanidad común y que nuestra diversidad en todo el mundo es la mayor fortaleza de nuestro futuro conjunto.

16- La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.

17- No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños

18- La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación como la hija de un campesino puede convertirse en médico, el hijo de un minero puede convertirse en el jefe de la mina, o el hijo de trabajadores agrícolas puede llegar a ser presidente de una gran nación.

19- Mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades.

20- No quiero ser presentado de forma que se omitan los puntos negros de mi vida.

21- Nunca me he preocupado demasiado por los premios individuales. Un hombre no se convierte en un luchador por la libertad con la esperanza de ganar premios.

22- Tanto si cambias las sábanas como si suturas heridas, preparas la comida o dispensas medicamentos, está en tus manos ayudar a construir un servicio público digno de todos aquellos que dan sus vidas por el sueño de la democracia (1998).

23- Una familia feliz es un pilar importante para cualquier hombre público. Pocas personas son tan esenciales o tan peligrosas para el éxito o el fracaso de un político como una buena esposa o una amiguita.

24- Seré uno más entre los ancianos de nuestra sociedad, seré uno más de los habitantes de la población rural, uno preocupado por los niños y los jóvenes de nuestro país; y seré un ciudadano del mundo comprometido, mientras tenga fuerzas, con la tarea de conseguir una vida mejor para las personas en todas partes.

25- Es el deber de los periodistas examinar la conducta de las figuras públicas y exponerla a la luz.

26- En este mundo moderno globalizado cada uno de nosotros somos el guardián de nuestro hermano y de nuestra hermana. Hemos fallado demasiado a menudo en esta obligación moral.

27- Cuando decidimos tomar las armas fue porque la única opción restante era rendirse y someterse a la esclavitud (1991)

28- En mi modesta medida, he cumplido con mi deber con mi país y con mi pueblo.

29- Mucha gente en este país ha pagado un precio antes de mí, y muchos pagarán el precio después de mí.

30- Cuando decidimos tomar las armas fue porque la única opción restante era rendirse y someterse a la esclavitud.

El liderazgo

31- La gente acabará matándome de amor porque todos quieren tocarme y abrazarme, por lo que debo protegerme de los que me siguen, de los que me admiran. Esto es para mí una fuente de gran pesar.

32- Tenemos sentido del humor porque creemos que es nuestro deber hacer que la gente se olvide de sus problemas.

33- Derribar y destruir es muy fácil. Los héroes son aquellos que construyen y que trabajan por la paz.

34- Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo.

35- Durante mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He batallado contra la dominación blanca y también contra la dominación negra. He albergado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas convivan en armonía y en igualdad de oportunidades. Es un ideal que tengo la esperanza de alcanzar en vida. Pero, si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto morir.

36- Si yo soy tu líder tienes que escucharme. Y si no quieres escucharme lo que tienes que hacer es abandonarme como líder.

Su filosofía de vida

37- Siempre parece imposible hasta que se hace.

38- La mayor gloria en la vida no consiste en no caer, sino en levantarnos cada vez que caemos. 39- No hay nada como volver a un lugar que parece no haber cambiado para descubrir en qué cosas has cambiado tú mismo.

40- Me gustan los amigos que tienen pensamientos independientes, porque suelen hacerte ver los problemas desde todos los ángulos.

41- El arma más potente no es la violencia sino hablar con la gente.

42- La honradez, la sinceridad, la sencillez, la humildad, la generosidad sin esperar nada a cambio, la falta de vanidad, la buena disposición para ayudar al prójimo (cualidades muy al alcance de todo ser) son la basa de la vida espiritual de una persona.

43- El perdón libera el alma, elimina el miedo. Por eso es una herramienta tan poderosa.

44- Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con él, entonces se vuelve tu compañero.

45- Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino quien conquista ese miedo.

46- Después de escalar una gran colina uno se encuentra sólo con que hay muchas más colinas escalar 47- No me juzgues por mis éxitos, júzgame por las veces que me caí y volví a levantarme.

48- Nunca pienso en el tiempo que he perdido. Lo que yo hago es desarrollar un programa que ya está ahí, que está trazado para mí.

49- Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de haber vivido. Son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de la nuestra.

50- No olvides nunca que un santo es un pecador que persevera.

51- Una buena cabeza y un buen corazón son siempre una combinación formidable.

52- Si esperas las condiciones ideales, nunca se darán.

53- Una de las cosas más difíciles no es cambiar la sociedad sino cambiarse a uno mismo. 54- No dejemos nunca que las futuras generaciones nos digan que la indiferencia, el cinismo o el egoísmo nos hicieron fracasar en cumplir los ideales humanistas que condensa el Premio Nobel de la Paz.

55- Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión.

56- Si hay que decepcionar a alguien, cuanto antes mejor.

57- La maldad es algo que las circunstancias, el entorno o la educación inculcan o enseñan a los hombres; no es innata.

58- Cuando el agua ha empezado a hervir, apagar el fuego ya no sirve de nada.

59- La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.

Sentencias sobre el racismo

60- En la historia de la Humanidad permanecerá para siempre una mancha imborrable que recordará que el crimen del apartheid realmente tuvo lugar.

61- Debemos hacer fracasar los intentos por dividir a nuestro pueblo en bandos étnicos, por convertir su rica variedad en un peligro con el que perforar nuestros corazones.

62- Nunca he considerado a un hombre como mi superior, ni en mi vida fuera, ni dentro de la cárcel. 63- Todos sabemos cuan tenazmente puede el racismo aferrarse a la mente y hasta qué punto puede infectar el alma humana. Allá donde se sostiene en disposiciones raciales en el orden social y material, esa terquedad puede multiplicarse por cien.

64- Nunca, nunca y nunca otra vez, debería ocurrir que esta tierra hermosa experimente la opresión de una persona por otra.

65- ¿Por qué en esta sala me enfrento a un magistrado blanco, soy acusado por un fiscal blanco y escoltado hasta el banquillo por un ordenanza blanco? ¿Puede alguien sugerir honesta y seriamente que en este tipo de ambiente la balanza de la justicia está equitativamente equilibrada?

66- Que todos nuestros esfuerzos demuestren que Martin Luther King tenía razón cuando dijo que la humanidad no puede continuar trágicamente atada en la noche sin estrellas del racismo y de la guerra.

Sobre la cautividad y la idea de libertad

67- No acostumbro a usar las palabras a la ligera. Si 27 años en prisión nos han enseñado algo, ha sido llegar a entender, desde el silencio de la soledad, hasta qué punto las palabras son preciosas y hasta qué punto el lenguaje verdadero tiene su impacto en la forma en que la gente vive y muere.

68- No hay camino fácil para la libertad en ningún lugar y muchos de nosotros tendremos que pasar por el valle de las sombras una y otra vez antes de llegar a la cima de la montaña de nuestros sueños.

69- Dejad que la libertad reine. El sol nunca ha iluminado un logro humano más glorioso.

70- Un hombre que le arrebata la libertad a otro es un prisionero del odio, está encerrado tras los barrotes del prejuicio y de la estrechez mental.

71- Ser libre no es sólo liberarse de las propias cadenas, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás.

72- La libertad es inútil si la gente no puede llenar de comida sus estómagos, si no puede tener refugio, si el analfabetismo y las enfermedades siguen persiguiéndoles.

73- Yo no nací con hambre de ser libre, yo nací libre, libre en cualquier sentido que yo pueda entender.

74- El dinero no va a crear éxito, la libertad lo hará.

75- Cuando fui a la cárcel, me resigné al hecho de que no tendría ninguna oportunidad para la expresión sexual y que tendría que lidiar con eso.


Fuente:
www.eldeber.com.bo/2013/nelson-mandela/nota.php?id=131205183611

viernes, 25 de octubre de 2013

El espejismo de la ciencia de Rupert Sheldrake. Libro

El Espejismo de la cienciaEl espejismo de la ciencia el una obra de verdad muy interesante y amena , que propone que la creencia en que la ciencia ya comprende casi todad la naturaleza de la realidad es una simple ilusión. La ciencia cree que las preguntas fundamentales habrían sido ya respondidas y sólo quedarían los detalles por completar. En este apasionante libro, el doctor Rupert Sheldrake, uno de los científicos más innovadores del mundo, muestra que la ciencia está oprimida por supuestos que se han consolidado como dogmas. La "perspectiva científica" se ha convertido en un sistema de falsas creencias:
- toda realidad es material o física;
- el mundo es una máquina constituida por materia muerta;
- la naturaleza carece de propósito;
- la conciencia no es sino la actividad física del cerebro;
- el libre albedrío es una ilusión;
- Dios existe sólo como una idea en las mentes humanas.
Sheldrake examina científicamente estos dogmas y muestra, de forma tan amena como convincente, que la ciencia estaría mejor sin ellos: sería más libre, más interesante y más divertida. Y está hoy, muy lejos de poder siquiera aproximarse a la Realidad.
El bioquímico Rupert Sheldrake, un científico de prestigio en su campo, es autor de varios libros en los cuales presenta su visión de la ciencia, que considera algo anquilosada y que necesita renovarse. En este “El espejismo de la ciencia”, ahonda en ello, poniendo de manifiesto que, al contrario de lo que mucha gente cree, la ciencia está lejos de saberlo casi todo de la naturaleza. De hecho, esto, que se ha convertido en dogma, es sólo una entre muchas otras creencias incorrectas relacionadas con la perspectiva científica de lo que nos rodea.

El autor abre su libro con una exposición de las 10 creencias principales, que al parecer los científicos deben aceptar sin cuestionarse, como que las leyes de la naturaleza son fijas, que la medicina mecanicista es la única que funciona, que los recuerdos se borran con la muerte, etc. Tras esta introducción, los siguientes capítulos del libro están dedicados a examinar cada una de estas creencias y a mostrar el punto de vista de Sheldrake, que en la mayoría de los casos apunta hacia su falsedad o hacia una cierta matización, y su apuesta por una nueva visión de cada concepto, menos mecanicista, más espiritual. Todo ello respaldado con una nutridísima bibliografía y muchas notas aclaratorias.

Considerando que el materialismo que ha impulsado las ciencias desde el siglo XIX se encuentra ya desfasado, y que la teórica objetividad empleada es sólo una ilusión, Sheldrake propone que la ciencia con mayúsculas debe renovarse por completo, aceptando su globalización manifiesta (en el pasado, fue Europa la cuna del progreso, lo que vició su desarrollo) y la entrada de nuevas corrientes de opinión y comportamiento. Se trataría de evitar la visión reduccionista de que al final todo podrá explicarse desde la física, dando paso a muchas otras ciencias que aporten su perspectiva, y no una sola.

Si esto se lleva a cabo, los científicos del futuro serán distintos a los del pasado y a los actuales, permitiendo un mayor debate entre representantes de esas distintas ciencias y huyendo de una visión única y absoluta. Quizá ello permita una mayor participación pública en la ciencia y el final de su consideración como algo fuera del alcance del ciudadano normal, que así podrá decidir si quiere contribuir, con su esfuerzo económico, a su avance y progreso más rápidos. Con una ciencia más divertida y accesible, todos saldríamos ganando.

En esencia, Sheldrake forma parte del grupo de científicos que creen que la ciencia debe contener más filosofía, y que debe tender puentes de contacto con las religiones, aunque éstas contradigan esos dogmas que parecían inmutables.

Polémicas aparte, vale la pena seguir las propuestas de Sheldrake, que son un soplo de aire fresco para acercar la ciencia a la gente, por muy en desacuerdo que podamos estar sobre ellas.

Saber mas:





domingo, 29 de septiembre de 2013

La visión periférica afecta a nuestra manera de entender la realidad.

El sentido de la vista nos ofrece una interesante analogía para entender la forma en la que el ser humano se aproxima a la comprensión de los hechos de la vida.
Los seres humanos tenemos dos formas de visión: la visión central y la periférica. La visión central es usada para la realización de trabajos precisos mientras que la periférica, al ser mucho menos focalizada, es la que nos permite la visión nocturna y tomar nota de forma subconsciente de los objetos en movimiento que no se hallan en la línea directa de nuestra visión central.

Hay una analogía, y una relación, directa entre la visión central y el pensamiento consciente y entre la visión periférica y el mundo del inconsciente y el subconsciente.
Cuando queremos comprender algo focalizando en él tanto nuestra visión central como nuestro pensamiento consciente y lineal intentamos recabar, procesar y clasificar datos del objeto. Este pensamiento y forma de mirar los objetos absolutamente lineal (de hecho es el origen de nuestra concepción del tiempo) se asemeja a como si para conocer todo lo que hay dentro de una habitación a oscuras fuésemos enfocando con una linterna por todas partes y anotando mentalmente lo que vemos hasta hacernos una idea mental del contenido global. A través de la visión periférica llegamos a la noción de realidad a través de un proceso temporal y lineal de toma y procesamiento de datos.



Por tanto, apreciamos claramente que a través de nuestro sistema de visión central recabamos, procesamos y pensamos linealmente y este, y no otro, es el origen de nuestra forma de ver y experimentar el tiempo.
Por dicho motivo cada uno de nosotros nos sentimos en el momento presente como herederos del tiempo, de nuestro tiempo, de nuestras vivencias momentáneas y pasadas. De alguna forma decimos que nuestro “yo” se construye paso a paso a través de nuestras experiencias, con la contribución necesaria de la variable tiempo.

El método científico, tan querido y valorado por el mundo occidental, no es sino una exaltación de esto que venimos diciendo ya que sistematiza la toma de datos como paso previo al juicio y posterior confirmación de este tras una nueva toma de datos. De alguna forma el método científico nos viene a decir que solo la experiencia temporal y lineal encerrada en el sistema de “prueba y error” puede llevarnos a la verdad.
En el mundo occidental todo es fruto del bucle observación-pensamiento-clasificación según convención. Así aprendemos qué es el ruido y qué la música, que es una palmada cariñosa y qué una agresión o qué es el orden y qué el caos.

Hasta ahora vemos que en el mundo occidental prima la visión centralizada y el pensamiento asociado a ella. Pero el otro tipo de visión, la periférica, también hace acto de presencia pues es la que practican, por ejemplo, los artistas. Así un artista puede ver formas de alta belleza allí donde un ingeniero sólo ve estructuras ya que aquellos son capaces de darse cuenta de relaciones entre los componentes que no se revelan a estos últimos. Un ejemplo de esto lo tenemos también en la lectura de planos, actividad en la que muchos se pierden y otros son capaces de “leer” el terreno.
Un nivel de visión periférica superior a la media suele llevar a su portador a un nivel también superior de corazonadas e intuiciones, que en definitiva no son sino las llamadas de nuestro subconsciente que nos revelan un proceso interno basado en una forma no consciente de sentir la vida y sus relaciones y no una forma de brujería o de iluminación. Estas corazonadas e intuiciones son siempre vistas con enorme aprensión en el mundo occidental, no habiendo sido pocos los que fueron quemados o ajusticiados por no haber sido capaces de justificar adecuadamente el origen de sus conocimientos.

El occidental parece estar siempre insatisfecho con el mundo que observa porque ha perdido en gran medida su capacidad de sentirlo, de "verlo" realmente. Cuando ama a alguien no se conforma con amar sino que necesita saber porqué ama y para ello observa y analiza focalizadamente al objeto de su amor para, posteriormente, pensar los resultados, de forma que cuando la bioquímica de la relación deja de enturbiar al consciente aparecen los reproches y las rupturas, basadas en el análisis del “yo te doy”-“tu me debes dar”.
Aunque esta forma de mirar la vida nos ha permitido a los occidentales alcanzar altas metas tecnológicas y científicas, sin embargo, nos ha hecho incrédulos, insensibles, insolidarios e incapaces de sentir que todo lo que vemos y experimentamos es consecuencia de una forma de ver, que todo es consecuencia de las relaciones y que nada tiene existencia intrínseca, es decir, existencia por sí mismo (Nota: aquí os recomiendo leer la entrada sobre Mecánica cuántica en este mismo blog).

El hombre oriental, aunque cada vez más contaminado por el occidental, hace un mejor uso de la visión periférica y de su forma de pensar y sentir asociadas. Su forma de escribir, su arte, su tradición espiritual así lo atestiguan.
Así, en el mundo oriental, junto al Confucionismo, que se ocupa del lenguaje y la educación convencionales para conseguir un orden social en el que impere la paz; existe el Taoísmo, que trata de reparar el necesario daño infringido al "niño" al obligarle a adoptar reglas de comportamiento basadas en la convención. Este proceso de reparación lo lleva a cabo el Taoísmo a través de interesar al hombre por el conocimiento no convencional ni local, por comprender la vida directamente sin prestar atención a los productos lineales del pensamiento consciente.

Por eso el occidental ha hecho del orden su noción moral y lógica (es Dios el origen del orden y de la lógica del mundo que vemos) y el oriental distingue entre la noción de orden social (base del confucionismo) y la de “Absoluto” (base del Taoísmo).
Por eso en occidente han existido tantas guerras de religión y en oriente no. En occidente la lucha contra un orden social establecido (a menudo representado por un reino a cuyo frente se encontraba un rey “por la gracia de Dios”) se convertía en la lucha contra el orden moral (léase religión) que lo sustentaba (recordemos cuantos reyes europeos eran coronados por los papas, cuantas guerras se hicieron contra herejes y cuantos reyes crearon sus propias religiones). En Oriente, por el contrario, la lucha contra un orden social establecido no implicaba lucha alguna contra el moral que, en la mayoría de los casos, era compartido.

Todo lo anterior pone en evidencia que el mundo occidental tiene una visión fundamentalmente creacionista y que esta es la base de las religiones judeo-cristianas, mientras que el oriental posee una visión más relacionista, base de las filosofías y religiones orientales. Es la visión del mundo como "resultado de la creación" frente a la visión del mundo como "resultado del crecimiento", de las relaciones.
Hay un ejemplo tonto de esta diferencia. Para Occidente un puño sería algo concreto y definible, para oriente sería nada más que la consecuencia de cerrar la mano. Así entenderemos el dicho taoísta de “¿Qué es del puño cuando abres la mano?”.

Todo esto nos lleva a comprender por qué el taoísmo y las relaciones ocultas puestas claramente de manifiesto en los experimentos de la Física Cuántica locales (las “acciones fantasmales” de Einstein), son de casi imposible comprensión por parte del modo lineal de observar y pensar del ser humano occidental. Simple y llanamente van en contra de su noción de realidad.
Pero si lo pensásemos con un poco de atención nos daríamos cuenta que los resultados puestos de manifiesto por los experimentos de la Física Cuántica nos deberían enfrentar a los occidentales a una contradicción con nuestra concepción lógica del mundo y deberían llevarnos a vislumbrar que en la tramoya del teatro de la vida hay muchísimo más de lo que podemos y estamos preparados a aceptar como consecuencia de nuestra "forma de ver".
La mente del hombre occidental está literalmente bloqueada procesando los millones de bits de información procedentes de su visión central de la vida, de su observación y escrutinio.Este bloqueo mental es el principal freno al afloramiento de subconsciente (y de su forma holística y relacional de entender la vida), el cual solo puede expresarse en estas condiciones a través de las emociones. Por eso el hombre occidental es un enfermo emocional ya que su mundo emocional trata de revelarse ante la incomprensión vital en la que el hombre vive.
En este estado de cosas la herramienta de la meditación, al concentrar toda la visión local en algo muy concreto y reducir con ello el volumen de información a procesar, libera grandes recursos en la mente que ahora podrán ponerse al servicio del inconsciente y de la visión periférica de la vida, equilibrando de ese modo el mundo emocional, que ya no tendrá que ser la expresión del desequilibrio.

De esta forma, meditar y prestar atención a lo que se siente en cada momento de la vida (lo cual es expresión de la confrontación con el inconsciente) son las mejores estrategias evolutivas del ser humano occidental.
Una advertencia final: no se puede consultar al oráculo de nuestro conocimiento más profundo (las intuiciones) sin efectuar una preparación previa, especialmente si uno vive inmerso en una realidad agitada que le envuelve y arrastra. Esperar que la intuición aflore en una mente carente de serenidad es algo absolutamente disparatado. Por eso Krishnamurti hace una reiterada llamada a la necesidad de parar la mente como medio de que aflore la realidad más profunda.

El Tao, el “proceso”, el “camino”, es una expresión de esta apertura serena, relajada, espontánea y no consciente a la vida de la que nada se espera pero en la que todo está.
Por eso el Tao se define a sí mismo como “algo confuso e impreciso en cuyo interior hay imágenes y cosas confusas e imprecisas que llevan a un extraordinario poder mental muy real que aporta confianza".





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