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lunes, 25 de junio de 2018

La Capilla Sixtina para ti solo.



Entre los muchos recursos que se pueden encontrar en el sitio web del vaticano, hay uno que me llama especialmente la atención: La Capilla Sixtina en 3D.


Podemos navegar entre sus pinturas haciendo zoom y moviéndonos con el cursor entre todo el recinto, descubriendo muchos detalles que, seguramente, perderíais en una visita real. Mucho más completa que la visita virtual de la Basílica de San Pedro, que también podemos encontrar en el mismo sitio web.


Una verdadera obra de arte que merece la pena ser disfrutada en todo su esplendor.Contiene un montón de secretos escondidos entre lo que está pintado y el lo que falta. Especialmente observa lo que no tiene color.


¡ Si quieres esconder algo ponlo a la vista de todos !



La famosa Capilla Sixtina ha ocupado y siempre ocupará un lugar privilegiado dentro del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano. Esta imagen de gran belleza y magnificencia parece única en su especie.


Sin embargo, a pesar de su esplendor, fue la pieza final de un proyecto orquestado por el entonces papa Sixto IV. Este encargó a un grupo de pintores renacentistas realizar una serie de paneles al fresco sobre la vida de Moisés y Jesucristo. Acompañados de los retratos de los papas que ya habían gobernado en la Iglesia. Como desenlace a tan magnífica creación, el papa Julio II encomendó años después a Miguel Ángel decorar la bóveda de la capilla. Creando una obra de arte sin precedentes, que representa la manifestación del poder divino sobre la Tierra.


Sin embargo, aunque parece un trabajo más del renacimiento de la época, algunos expertos creen que en realidad fue creada para revelarse contra la figura del papa. ¿Y cómo lo hizo? Creando detalles ocultos que señalan al hombre como un símbolo mucho más poderoso que cualquier ente divino. ¿Quieres conocer los mensajes escondidos de la Capilla Sixtina? Sigue leyendo, te sorprenderán.






Dios y el cerebro humano





6 mensajes ocultos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
La figura de Dios parece representar la silueta de un cerebro humano.





En la parte central de la bóveda, es posible observar una representación de Dios rodeado de un manto rojo y multitud de ángeles. No obstante, su contorno recuerda mucho al de un cerebro humano. Los investigadores creen que Miguel Ángel quiso representar la inteligencia suprema con la que Dios dotó a Adán y Eva.


Autorretrato

Para expresar la desgana con la que llevó a cabo el proyecto de la Capilla Sixtina, el artista creó un autorretrato de lo más simbólico. En él, aparece San Bartolomé sosteniendo la piel de degollada de otro individuo. Este sería el propio Miguel Ángel, que aceptó a regañadientes el encargo del papa Julio II.


Ilusión óptica





6 mensajes ocultos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
Ilusión óptica en ‘El Juicio Final’ de Miguel Ángel.

El ‘Juicio Final’, también creado por el pintor italiano, fue ideado para simular una ilusión óptica en el ojo del espectador. A simple vista, parece que la obra se inclina ligeramente en su parte más elevada. De esta forma, infunda temor y respeto ante el poder de Dios y sus súbditos.

El juez del infierno

Biagio da Cesana fue uno de los hombres que más criticó la obra de Miguel Ángel. Sobre todo en lo referente a la cantidad de desnudos que aparecían en ella. El artista, como venganza, puso el rostro de Cesana en el cuerpo de Minos, el juez del infierno.

La glándula pineal

Otro detalle que no se encuentra al alcance de todos tiene que ver con la representación de Adán en la bóveda. En su imagen es posible apreciar la llamada glándula pineal, que aportaría un significado de lo más complejo. Cualquier hombre puede acceder a la divinidad, pues esta se encuentra en el cerebro humano.

Jesús no está encarnado en la capilla

Aunque parezca increíble, la figura de Jesucristo no está representada en la bóveda. El lugar que en un principio fue reservado para él, finalmente lo ocupó una curiosa combinación: el profeta judío Zacarías con el rostro del papa Julio II. Zacarías fue famoso por denunciar la corrupción y la falta de espiritualidad de los sacerdotes. Una elección que deja en evidencia los sentimientos de Miguel Ángel por el Vaticano.
 Fuente:https://okdiario.com/curiosidades/2017/05/30/mensajes-ocultos-capilla-sixtina-1032464

Estos son solo algunos de ellos. 

Mas información:


jueves, 5 de diciembre de 2013

El ninguneo sufrido por las mujeres a lo largo de la historia se debe a un error de traducción.

A un error de traducción… y a todos los que se han aprovechado durante siglos.
Para encontrar este “error” tenemos que fijarnos en un pasaje de la Biblia, concretamente en el Génesis, donde detalla que Dios hizo a Eva de una costilla de Adán…
Entonces Jehová hizo caer un sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas [...] Y de la costilla que Jehová tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
Creación de Eva (Miguel Ángel)
Creación de Eva (Miguel Ángel)
Y para la oportuna explicación nos va a ayudar mi amigo Joshua BedwyR
El origen está en una pésima traducción que los rabinos judíos realizaron hace ya siglos. Pero antes debo especificar un par de temas:
- Dentro de la cultura sumeria, existía lo que se conocía como los ME. Estos ME eran una serie de creaciones de los dioses, que servían para mantener el equilibrio del mundo. Conocemos muchos, porque se han encontrado listas y recopilaciones de ellos. Entre otros, podemos encontrar desde el arte de la carpintería hasta el poder de crear vida. Y con este poder de crear vida, nos vamos acercando al meollo de la cuestión.
- Los sumerios escribían en cuneiforme. En dicho alfabeto, algunas palabras tenían distinto significado según se colocaran en una parte del texto u otra. En concreto, la palabra sumeriaTI podía significar, según se la colocara, o bien “costilla” o bien “el poder de crear vida“.
Tabla sumeria
Tabla sumeria
Y tras estas dos consideraciones, hemos llegado al punto en que descubrimos al asesino. En el Mito de la Creación Sumerio, el dios Enki crea a la mujer igual al hombre, ya que lo hace con el TI. Y dada la posición de dicha palabra en el texto, el significado es “poder de crear vida“. Como bien sabemos, los judíos estuvieron exiliados en Babilonia, “invitados” por Nabucodonosor. Ya sus antepasados cananeos debieron acceder a las obras culturales sumerias que conocían desde tiempos de Abraham, pero además, una vez en Babilonia, tuvieron de nuevo acceso a la literatura sumeria, a la que, dado que aún no existía la SGAE ni similares, se dedicaron a fusilar y plagiar descaradamente para mejorar la Biblia. Pasajes y mitos enteros de la literatura de los dos ríos se convirtieron en trozos de la Torah: el Pentateuco al completo, el libro de Job, el Cantar de los Cantares y hasta la biografía de Moisés, que a falta de negros, fue calcada de la de Sargón de Akhad.
En ese proceso de plagio intensivo, se toparon con el pasaje del dios Enki y tradujeron la palabra TI como “costilla“, haciendo que la mujer pasara de ser alguien igual al hombre desde la creación a alguien subordinado e inferior. ¿Lo hicieron con mala fe? A estas alturas es difícil saberlo. Pero es un hecho histórico que los rabinos judíos, obsesionados por el valor de las palabras (en la Biblia cada nombre está cuidadosamente escrito y colocado según valores numéricos estrictos), siempre supieron idiomas. Y hay razones más que suficientes para sospechar que conocían el truco de la colocación de la palabra en el texto. Vamos, que tiene cierto tufillo intencionado.
Fuente:

martes, 26 de noviembre de 2013

El misterioso Sello de Salomón

Siempre me ha gustado la simbología antigua. Teniendo unas nociones básicas podemos descubrir  que en los monumentos de nuestra geografía existe una riqueza simbólica excepcional. Uno de estos ejemplos es el llamado sello del Rey Salomón.

Es inevitable. La visión de una estrella de seis puntas —o hexagrama— nos hace pensar en la religión y el pueblo judío. Sin embargo, este símbolo es un emblema universal que posee unos orígenes remotos y ha sido utilizado con fines diversos por numerosas culturas: de talismán protector hasta símbolo alquímico o mero elemento decorativo.
Durante siglos, antes de que se popularizara la denominación de “Estrella de David” o ‘Magen David’ (literalmente, “Escudo de David”), este emblema era llamado “Sello de Salomón” (‘Khatam Suleiman’ por los musulmanes y ‘Jatam Sholomo’ por los judíos).
Distintos textos —en especial el Talmud de Babilonia y algunos relatos musulmanes— difundieron la leyenda de que el bíblico reySalomón poseía un anillo de propiedades mágicas mediante el cual podía controlar a los demonios o hablar con los animales. Dicha joya tenía grabado el símbolo del hexagrama, al que se le añadía el nombre secreto de Dios.
Hexagrama sagrado hindú | Crédito: Wikipedia.Según los expertos en simbología, el signo del hexagrama posee un significado similar al del ying y el yang, como representación de los opuestos, así como de nexo entre el cielo y la tierra o plasmación ideográfica de la sabiduría sobrehumana.
Sin embargo, el uso más conocido fue siempre el de su carácter protector y mágico, sin que estuviera vinculado a ninguna religión en concreto. Así, en la Edad Media era habitual encontrar amuletos y talismanes que reproducían el Sello de Salomón, generalmente con la estrella inscrita en un círculo y acompañada de varios puntos.
En aquella época se pensaba que estos dibujos protegían a su portador del influjo de demonios y espíritus maléficos, o simplemente de la mala suerte. También era frecuente grabar este símbolo en las puertas de las viviendas o en los escalones de las escaleras, con ese mismo carácter protector frente a los espíritus o ante posibles incendios.
Hexagrama sagrado hindú 

El experto en cábala Gershom Scholem estudió a fondo la simbología del Sello de Salomón y su función mágico-protectora tanto en el islam como en el judaísmo, y dedicó muchos años a rastrear sus orígenes.
El uso más antiguo que se conoce de este símbolo por parte del pueblo hebreo —de forma masiva— se remonta al siglo XIV, cuando los judíos de la ciudad de Praga lo usaron como signo de identidad. Sin embargo, no fue hasta finales del siglo XIX, con los movimientos nacionalistas judíos, cuando adquirió el sentido que todos conocemos hoy. Sin embargo, sí hay algunas representaciones con carácter judío —muy escasas— de esta estrella en épocas más antiguas, como el llamado ‘Códice de Leningrado’.
El uso mágico de este símbolo no termina aquí. También fue muy utilizado en la iconografía alquímica, de modo que se encuentra en numerosos trabajos sobre la “Gran Obra” como emblema del fuego y el agua.
Del mismo modo, la masonería también incluyó el hexagrama entre sus símbolos, por lo que no es extraño encontrarlo en algunos elementos decorativos de las logias, así como en objetos y obras de arte de carácter masónico. No en vano, el templo de Salomón es uno de los elementos más importantes dentro de la masonería.
Por otra parte, también es frecuente encontrar el Sello de Salomón en algunas construcciones cristianas medievales, bien como elemento decorativo o como símbolo de la sabiduría divina.
Un ejemplo magnífico lo podemos contemplar en la fachada de la catedral de Burgos, en la que se ven varias representaciones del símbolo, tanto en el rosetón principal como en distintos relieves escultóricos. Lo mismo sucede también en una de las fachadas de la catedral de Valencia.



El Sello del rey Salomón con más profundidad


"Ponme como un sello sobre tu corazón"
(El Cantar de los Cantares de Salomón, 8,6)

  
Sello de Salomón, piedra, siglo III-IV. Sinagoga de Jirbet Shura, Galilea

El rey Salomón, hijo del rey David, hizo de Jerusalén la ciudad de la justicia y de la paz. Su nombre refleja el nombre original de la ciudad, Salem. Se dice que a Salomón le fueron otorgados sabiduría y conocimiento, lo que normalmente significa un buen gobierno, la facultad de distinguir moralmente entre el bien y el mal, y una comprensión total del universo. He aquí que he hecho conforme a tu palabra, dándote un corazón sabio y comprensivo de modo que nadie hubo como tú antes que tú, ni habrá otro como tú después de ti (Reyes I, 3:12).


La leyenda del maravillosos sello anular que Salomón recibió del cielo, es común al judaísmo, al cristianismo y al Islam. El Sello de Salomón, que tiene su base en el suelo y cuyo ápice llega al cielo, simboliza la armonía de los elementos opuestos; su significado es a un tiempo múltiple y pluricultural. Refleja el orden cósmico, los cielos, el movimiento de las estrellas en sus esferas propias, y el flujo perpetuo que se establece entre el cielo y la tierra, entre los elementos aire y fuego. El Sello, por lo tanto, simboliza la sabiduría sobrehumana y el gobierno por gracia divina.
Cuenco médico con propiedades "mágicas", Irán, siglos XVII-XIX

En 1536, el sultán Solimán el Magnífico ordenó efectuar amplios trabajos de remodelación en el Monte del Templo y convirtió en mezquita la iglesia que se había construido en el Monte Sión en tiempos de la conquista de los cruzados. Al erigir la mezquita, Solimán se establecía un vínculo con Salomón el hijo de David así como con el Mesías de la dinastía davídica que, según los cristianos, es Jesús. La conciencia mesiánica del sultán Solimán lo llevó a desarrollar este vínculo de conexión con el rey Salomón. En las murallas que construyó en torno a Jerusalén, hay piedras decoradas con dos triángulos entrelazados, es decir, Estrellas de David que entre los musulmanes se conocen con el nombre de Khatam Suleimán y, entre los judíos, como Jatam Shlomó, el Sello del rey Salomón. Su función era proteger la ciudad. El símbolo del hexagrama o figura en forma de estrella formada por dos triángulos, tiene múltiples connotaciones, sobre todo cuando está inscrito en un círculo; en muchas partes del mundo se le han atribuido poderes sobrenaturales desde épocas antiguas. Aparte de las asociaciones nacionalistas judías que se le adjudicaron en los últimos siglos, el elemento abstracto de la figura (que está conectado con las estrellas celestiales) y su integridad geométrica, hacen de él un símbolo universal. Junto con la estrella de cinco puntas o pentagrama, que es de origen mucho más antiguo, el hexagrama representa el desarrollo de las matemáticas y la geometría por parte de los griegos y sus sucesores en toda la zona mediterránea.

Sello de Salomón de Anam Sharif, libro de oraciones y extractos del Corán, Imperio Otomano, 1761-2

Por medio de la geometría, en la que Pitágoras y sus seguidores veían un simbolismo cósmico, el hexagrama y el pentagrama se convirtieron en expresión del cielo y su reflejo en la tierra, de lo divino y su reflejo en la creación, así como de la conexión entre el cielo y la tierra, el macrocosmos y el microcosmos, el espíritu y la materia.

Sello de Salomón en el reverso de un espejo, Mesopotamia, siglo XII

La civilización islámica constituyó una vibrante encrucijada de culturas por cuyo intermedio los logros del mundo antiguo pasaron a la Europa moderna; por ella se transmitió información de Oriente a Occidente y viceversa, y en sus seno convivieron diferentes grupos étnicos con idiomas y religiones distintos que contribuyeron al avance de la cultura.

El Sello de Salomón combina la fuerza y la belleza, el simbolismo y la cualidad ilustrativa; todo ello en una figura geométrica, el motivo característico más importante del arte islámico. El amor del artista musulmán por la geometría, permite expresar la verdadera esencia del Sello de Salomón como símbolo de conexión entre ambos mundos; en este contexto, simboliza la relación que hay entre la ciencia, la belleza y la metafísica, con elementos de medicina y magia, astronomía y astrología, el arte del regadío y su influencia en el jardín, y la conexión simbólica entre los jardines de recreo y el Jardín del Edén, entre el cielo y las cúpulas arquitectónicas y entre la cosmología tradicional y su nexo con la religión.

Sello de Salomón, piedra, siglo III-IV. Sinagoga de Jirbet Shura, Galilea

Hoy en día, al hexagrama es conocido con el nombre de Estrella de David y considerado un símbolo definido del judaísmo; el término se utiliza incluso en los países islámicos. Hay cierta confusión en torno a sus orígenes, nombre y asociaciones. En Europa, al pentagrama se lo conoce normalmente como Sello de Salomón, mientras que al hexagrama se le llama Estrella de David; muchas veces, se da por supuesto que siempre fue así. Sin embargo, hay evidencias de una evolución gradual del hexagrama de símbolo cosmológico romano a símbolo religioso y mágico no ligado a una religión o a un pueblo específicos. La investigación parece probar que ambos motivos fueron utilizados por religiones diferentes y que el significado más claro del hexagrama se encuentra asociado con técnicas mágicas para protegerse de las fuerzas del mal. El profesor Gershom Scholem, notable estudioso de la Cábala (escritos místicos judíos), estudió la función protectora del hexagrama y su entrada en las tradiciones judía e islámica. En una serie de artículos sobre la Estrella de David y su historia, Scholem mantuvo lo siguiente:

En primer lugar, el hexagrama es un símbolo universal cuyas asociaciones judías se desarrollaron gradualmente. Empezó siendo un símbolo de la comunidad judía en Praga, probablemente en el siglo XIV, aunque puede también que no lo fuera hasta el siglo XVII. En el siglo XIX, se convirtió en símbolo de los judíos en general.

Además, hay reproducciones judías y cristianas del hexagrama u otros motivos decorativos desde épocas antiguas, y, más tarde, en el arte islámico. En el siglo XIII, el motivo pasó, de copias de la Biblia efectuadas en países islámicos, a manuscritos hebreos en Alemania y España. En este último país, hasta el siglo XIII los judíos conocían el hexagrama con el nombre de Sello del rey Salomón; del XIII al XV, se utilizaron ambos nombres indistintamente. Sólo en un momento posterior, se impuso en las comunidades askenazitas el término Estrella de David, mientras que el Sello del rey Salomón quedó identificado con el pentagrama.

Sello sobre una losa de mármol de una iglesia bizantina, Jirbet Sufa, norte del Néguev

Por último, el hexagrama y el pentagrama aparecen por primera vez en mezuzot (rollos con pasajes bíblicos que los judíos ponen en las jambas de las puertas) mágicas y, posteriormente, en distintos talismanes. Los dibujos mágicos del hexagrama y del pentagrama se conocen como sellos, de acuerdo a la idea de que la persona se sella a sí misma con estos signos para protegerse de los espíritus dañinos. Este término está ligado a la leyenda que refiere que el rey Salomón controlaba a los demonios por medio de un sello anular especial en el que estaba grabado el Tetragrama. El sello no tenía más que un poder: el de proteger de las fuerzas malévolas.

Es posible que el hexagrama sirviera de símbolo del Templo en un estadio temprano de su desarrollo. Un dibujo judío del siglo X constituye el ejemplo más temprano de la conexión que hay entre ambos símbolos; no sabemos si sus orígenes en la tradición judía son anteriores, o si reflejan una influencia del arte islámico. En España, a partir del siglo XIII, encontramos libros judíos religiosos decorados con Estrellas de David que a veces sirven de colofón en libros escritos en micrografía. El hexagrama había surgido antes como elemento decorativo que se utilizaba para rellenar espacios o para marcar la división entre capítulos en manuscritos hebreos y arameos. En algunos manuscritos hebreos procedentes de España, aparecen dibujadas Estrellas de David junto a los versículos que hablan de la nostalgia por retornar a Sión.
Fuente: Revista de Artes y Letras de Israel 106 - 07-09-1999

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miércoles, 26 de enero de 2011

Historia del Hombre - Cyril Aydon

Ésta es una original historia del mundo, llena de información novedosa y escrita con un estilo dinámico y fácil, que el lector no querrá abandonar. El autor no se centra en los datos convencionales sobre batallas y maniobras políticas, sino que muestra los cambios que realmente han moldeado la vida del ser humano como la revolución neolítica en la agricultura, la invención de la escritura, el auge y la caída de los imperios, el nacimiento de las grandes religiones y la revolución industrial. Y termina preguntándose si hemos cambiado en algo realmente o si seguimos siendo hombres de la Edad de Piedra que vivimos en una era espacial creada por nosotros mismos, pero que no sabemos controlar.  


"Historia del hombre" tiene la capacidad de estar enfocada hacia las ideas, los inventos y los descubrimientos que nos han llevado a la sociedad actual, ya que el autor Cyril Aydon siempre ha estado interesado por la ciencia, más que por fechas y batallas.
Al más puro estilo de los historiadores ingleses, "Historia del hombre" está escrita con sentido del humor y con un lenguaje claro y sencillo que hace que la lectura sea fácil y fluida.
"Historia del hombre" No es otra «Historia de la humanidad», es un análisis profundo de los grandes cambios que han revolucionado nuestra existencia, desde el punto de vista de la teoría de la evolución de Darwin.

Es la el libro de Historia que nos hubiera gustado tener en el bachillerato, mucho mas ameno, dinámico, objetivo. Me ha gustado que relaciona lo que sucede en cada parte del mundo, es como ver la película de la Historia Humana.
Me ha servido para rellenar una gran laguna de conocimiento de la Historia, para ordenar,  relacionar y entender. Muy recomendable.